Prólogo

Querido lector,

Sobre tu piel mi noche es una lectura que se hace vertical, lineal, en zigzag, saltando líneas…No ahondaré en el movimiento Vanguardista y sus vertientes que se manifiestan en cada página del libro, sólo diré que advierte amplias interpretaciones. No obstante, es creada para los privilegiados que desprecian la sumisión, los afanes inútiles de la vida, y lo eterno. Para entrar a esta aventura, tienes que esforzarte intelectualmente. Deja que los versos taladren tu cabeza y te eleven por encima de los árboles, a fin de que contemples el panorama; ese horizonte dorado que nunca has visto por desidia, sueño y conformismo. Es necesario tiempo lento para entrar y descubrir este trastorno juglar; su lubricidad, sus noches verdes.

Hay lugares extraños y estados desafiantes que deseé detener por un segundo más; el tono de hermosura incomprendida que sale en forma de cuervo entre las páginas…El poeta se defiende ante el juicio de la realidad con un arma de versos. La razón y la pasión se pierden cogidas de la mano en una fronda de diamantes; las vi latentes entre las líneas.

En esta travesía escuché la caída de un puñado de palabras en una superficie de cristal; mini soles rebotando hasta lo más oscuro del cielo… y los colores del agua ondeando con el roce de las libélulas reflejándose en el espejo de la despreocupación.

Estos son los sueños de otro que, con la cabeza reventada, nos invita a orbitar su embriaguez, sus asuntos filosóficos, eróticos, psíquicos… Es una gárgola escupiendo locomotoras y metales. Es el misterio en las alas de una golondrina roja…

Querido lector,

bienvenido a esta desacostumbrada aventura.

Paty David